Historia de la BRIPAC

 Organizado por la ASOCIACIÓN DE VETERANOS PARACAIDISTAS DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS (ASVEPA - ASTUR).
A cargo del COMANDANTE  DE INFANTERÍA D.IGNACIO GONZÁLEZ-FELGUEROSO TUERO, destinado en el Cuartel General de la BRIPAC. Presentó el CORONEL D. VICENTE BRAVO CORCHETE, delegado de Defensa en Asturias. Intervinieron D. ÁLVARO MUÑIZ SUÁREZ, presidente del Ateneo Jovellanos y  D. RAFAEL FELGUEROSO VILLAR, teniente de alcalde del Ayuntamiento de Gijón. 
Noticia publicada en el diario EL COMERCIO por ALICIA G. OVIES:
«La Bripac es la punta de lanza del Ejército»
El comandante González-Felgueroso resalta que la Brigada de Paracaidismo «es una unidad muy exigente»
«Es única en sus características. La capacidad que tiene de ser proyectada es lo que hace que sea la punta de lanza del Ejército español». Así describió el comandante Ignacio González-Felgueroso a la Brigada de Paracaidismo (Bripac) en una conferencia ofrecida en el Ateneo Jovellanos, que forma parte de las actividades enmarcadas en el 61 aniversario de la brigada de Gijón. El coronel Vicente Bravo fue el encargado de presentar al ponente, acompañado también por el presidente del Ateneo, Álvarez Muñiz, y el vicealcalde, Rafael Felgueroso.
Fundada en 1953, la Bripac surgió en el marco de unos acuerdos bilaterales con Estados Unidos. El que era por entonces ministro del Ejército, Muñoz Grandes, consideró que era necesario crear un cuerpo a imagen y semejanza del americano. «Fue entonces cuando se formó la primera bandera de paracaidistas del Ejército de Tierra, pues desde 1947 ya existía en el del Aire. Al mandó se puso al comandante Pallás, conocido como el fundador de la misma», explicó González-Felgueroso. Desde entonces, la brigada de paracaidistas ha ido evolucionando.
«En un primer momento se crearon las banderas, que son infantería pura y dura. Más adelante es cuando se añadieron los grupos de artillería y apoyo», reseñó.
En la actualidad se puede entrar a la Bripac como mando o como tropa, a partir de las convocatorias del Ministerio de Defensa. Posteriormente, se realiza la instrucción como paracaidista. «El personal ha disminuido algo en los últimos años porque han salido pocas plazas, pero nos hemos ido adaptando a las corrientes y las necesidades que van surgiendo», reconoce el comandante. No hay un perfil concreto para poder formar parte de esta división del Ejército.
«Es una entidad muy exigente y para la que físicamente se necesita una gran preparación. Cuando uno forma parte de ella se le da, pero siempre es bueno venir preparado porque todo resulta más fácil», explicó Ignacio González-Felgueroso.