Los deportistas más lanzados

«La primera vez piensas 'a ver qué hago yo si pasa algo y no tengo a nadie', pero luego disfrutas mucho»

NOTICIA DE DANI BUSTO

Los deportistas más lanzados
gijón. El hábitat natural del ser humano es, indudablemente, sobre la tierra. Aunque también son muchas las personas que se defienden en el agua. Pero el hecho de descender por el aire a más de 200 kilómetros por hora durante cerca de 50 segundos se convierte en toda una aventura y un reto para los más intrépidos. El club asturiano de paracaidismo Contraviento es el único federado en el Principado y cuenta con diez miembros, que realizan saltos con cierta frecuencia, aunque para ello tengan que desplazarse a Toledo, Sevilla y a otros lugares de España donde sí hay zonas habilitadas para practicar este deporte.
«Quise hacer paracaidismo a raíz de una película que vi de pequeño», apunta Ismael Galán, uno de los fundadores de Contraviento. «Pasaron los años hasta que tuve el dinero y el tiempo necesario, y aproveché la oportunidad», indica. Para iniciarse, en 2006 se desplazó hasta Lillo (Toledo), donde realizó su primer salto tándem -unido a un instructor- y el curso de paracaidismo y caída libre. En los primeros cuatro saltos, dos instructores acompañan al principiante, quienes controlan la postura en la caída y que todo vaya bien. Después, ya es el turno de lanzarse solo. 
«La primera vez piensas: '¡Ostras! A ver qué hago yo si pasa algo y no tengo a nadie al lado'», reconoce. «Pero luego se disfruta mucho», explica Ismael, que también es vocal de la sección de paracaidismo de la Asociación de Veteranos Paracaidistas de Asturias (Asvepa-Astur).
En el caso de Alberto Tejera, su primer salto lo realizó en la mili, con 22 años, cuando formaba parte de la brigada de paracaidismo. Ahora, con 47, disfruta igual que el primer día. «Los nervios siempre están presentes y son necesarios, porque no le puedes perder el respeto a una actividad en la que te estás jugando la vida», señala el paracaidista, también fundador del club.

A pesar de que en Asturias no hay zonas habilitadas para saltar desde un avión o un globo, en una ocasión, el club logró el permiso del ejército para dejarse caer en el aeródromo de La Morgal. «El ejército tenía que hacer unas determinadas horas de vuelo y nos permitieron lanzarnos desde su avión cuando hacían maniobras», asegura Ismael.

Sin embargo y por lo general, los integrantes de Contraviento, al igual que la mayoría de los aficionados, deben desplazarse hasta lugares donde estén ubicados centros de paracaidismo. Desde Asturias, el más cercano se encuentra en Ocaña (Toledo). «Para que un centro de paracaidismo sea rentable, debería estar en funcionamiento 200 días al año, como mínimo, y aquí tenemos una media de 200 días de lluvia. Ese es el problema», se lamenta Alberto. Además, aunque los paracaídas funcionan perfectamente con lluvia, tardan en secarse varios días. «El material se desgasta más pronto con agua, y un equipo nuevo puede costar alrededor de 7.000 euros.Por eso no es cuestión de estropearlo en cada salto», recuerda Alberto.
El riesgo siempre presente
Una modalidad dentro del paracaidismo es el salto base, que se realiza desde lo alto de un acantilado o incluso un puente. «Pero, para hacerlo, antes hay que tener cierta experiencia previa, porque en un acantilado, por ejemplo, debes separarte bien de las rocas para no tener un accidente», describe Ismael. Con todo, un paracaidista siempre debe estar preparado para los sustos o las emergencias. «Volar no es nuestro medio», explica el gijonés, que confiesa estar menos nervioso cuando le toca saltar en solitario. «El cielo es tan grande que es muy difícil que choque contra alguien o algo, pero, si saltas con formaciones, requiere su concentración», añade.
Ismael vivió su mayor momento de apuro en una ocasión en la que su paracaídas de emergencia se abrió al mismo tiempo que el principal, con el riesgo de que pudieran enredarse entre ellos. «Es una de las situaciones más peligrosas.Por suerte, salieron en una posición buena y no se quedaron enganchados», hace hincapié.
Alberto también pasó un mal trago en una ocasión cuando realizaba un salto. Descendía dando vueltas y era incapaz de estabilizarse. «Me dije 'sea como sea tengo que abrir el paracaídas'». Y tiró de la anilla cuando estaba cabeza abajo. «La apertura fue muy brusca y me dejó hematomas en los brazos», describe.
A pesar del riesgo que corre todo paracaidista y de los sustos que se puedan llevar, Ismael es claro cuando habla de un deporte que le apasiona: «Es tan grande el cielo, para ti solo, que te sientes libre».
 
 
 

El «águila» del Urriellu

El gijonés Manuel Ángel Martínez Cernuda, aspirante a bombero, se convierte en el primer deportista en realizar un salto con un traje con alas desde el Naranjo de Bulnes 

 

 
El «águila» del Urriellu
 
 
 

Oviedo, Félix VALLINA
Para volar no hace falta ser un pájaro, sólo se necesitan alas, destreza y una buena dosis de coraje. Con esos ingredientes, aliñados con muchas horas de preparación, el gijonés Manuel Ángel Martínez Cernuda se arrojó al vacío para convertirse en la primera persona en realizar un salto BASE con traje de alas desde el Picu Urriellu, una hazaña que tuvo lugar el pasado viernes día 30 de agosto y que pasará a formar parte de la historia de la montaña más emblemática de Asturias. El vuelo se efectuó desde una pared de la cara oeste de la mole, a unos 40 metros de la cima -que se eleva hasta los 2.519 de altura- y tuvo una duración de quince segundos a una velocidad superior a los 150 kilómetros por hora, un salto que le ha servido a Manuel Ángel Martínez, de 33 años, para cumplir un sueño. «Lo tenía en mente desde hace tiempo y lo he conseguido. Nunca nadie había volado en Asturias con traje de alas saltando desde una pared y menos desde el Picu Urriellu, todo un símbolo del Principado», explica este deportista que lleva varios años preparándose para ser bombero.

Los saltos BASE -un acrónimo que en inglés hace referencia a las cuatro plataformas desde las que saltan los deportistas que practican esta modalidad: «Building» (edificios) «Antenna» (chimeneas o torres de tendido eléctrico también entran en esta categoría) «Span» (vanos de puentes) «Earth» (precipicios, montañas o formaciones naturales)- están considerados como extremos dentro de los deportes extremos. Desde el Naranjo de Bulnes ya habían saltado anteriormente otros deportistas expertos en caída libre, aunque ninguno lo hizo con un traje de alas. «Me parece que lo han hecho cinco o seis personas, pero todos se tiraron sin traje y sólo con el paracaídas. Además, el punto desde el que salté es una salida abierta por mí misma, nadie la había utilizado», señala el gijonés, al que le cuesta describir con palabras sus sensaciones. «Creo que es lo más fuerte que puede experimentar un ser humano. Se trata de volar, literalmente», asegura.

La aventura comenzó el jueves 29 de agosto. «Subimos hasta el refugio del Urriellu para dormir allí e iniciar la ascensión bien temprano por la mañana», relata Manuel Ángel Martínez. Al día siguiente, tras dos horas de escalada, él y sus compañeros de cordada llegaron a la cumbre. «Una vez allí elegí el sitio que yo creía que era el mejor. Siempre hay que estar muy seguro cuando vas a hacer un salto y tomar todas las preocupaciones porque esto no es balonmano. Si cometes un error lo pagas con la vida», detalla el gijonés. La pared que escogió es «positiva», es decir, «que tiene barriga» y no es totalmente vertical. «Para tirarse desde ahí se necesita un traje con alas, no puedes dejarte caer a plomo», explica.

Hacía buen día, todo estaba preparado y había llegado el momento. «Manu», como es conocido en su entorno cercano, dio un paso adelante y se lanzó a la aventura. «El paisaje de los saltos BASE alpinos es espectacular y en el momento del salto todo es concentración y conexión con la montaña», reitera el deportista, que voló hacia la zona del refugio situado al pie de la montaña, en la Vega de Urriellu, para aterrizar con el paracaídas en sus inmediaciones. Durante el trayecto sobrevoló la vía de escalada conocida como «Mediterránea».

Para llegar a efectuar saltos como el de «Manu» hacen falta muchas horas de entrenamiento e ir superando una serie de etapas necesarias para adquirir experiencia. El gijonés no lleva mucho tiempo en este deporte, pero se lo ha tomado a pecho. «Comencé en el 2011 a hacer paracaidismo y en 2012 me pasé al salto BASE. Fue rápido, pero intenso», asegura el asturiano, que anteriormente ya había hecho sus pinitos como escalador. «Hice un curso acelerado de caída libre en Madrid y además tengo más de 300 saltos acumulados en paracaídas». Además, «también hice algunos saltos BASE sin alas y muchos con ellas desde un avión para coger más experiencia», explica.

Por otro lado, el asturiano ha saltado desde montañas y acantilados de Noruega, Portugal, Italia o Suiza. «Esto sólo puede hacerlo gente preparada y siempre hay que volar por debajo de tus posibilidades. No es ninguna broma», reitera. No en vano, un accidente mientras practicaba esta disciplina le costó la vida el pasado 23 de agosto al deportista Álvaro Bultó, en Suiza. El mes pasado, sólo en los Alpes, hubo al menos siete víctimas mortales a consecuencia de los saltos BASE.

Tras haber hecho historia en el Urriellu, «Manu» aún no se ha fijado el próximo objetivo. Eso sí, asegura que necesita patrocinadores para seguir adelante. «De esto viven cuatro, ese no es el objetivo, pero sólo practicar este deporte ya es caro y se necesita apoyo», asegura.

El traje que utilizó Manuel Ángel Martínez Cernuda durante su aventura en el Urriellu tiene una superficie de alas «intermedia», pero está esperando otro que le hará llegar más lejos. «Va a venir más o menos en un mes, tiene más superficie alar y me permitirá hacer saltos desde sitios más bajos y llegar a más distancia», señala. El traje se presuriza durante el vuelo. «Le entra el aire a presión por una aberturas que tiene en cada ala de los brazos y en la de las piernas», explica. Para los saltos, como se aprecia en la secuencia de imágenes, también lleva un casco, una cámara para grabarlos y el paracaídas.

 

 

El Natahoyo clama contra la cesión de un local a los veteranos paracaidistas

 

«Es una vergüenza que el Ayuntamiento ceda este local a una asociación privada». Así de contundente se mostró ayer Álvaro Tuero, presidente de la Asociación Atalía de El Natahoyo, sobre la decisión del equipo de gobierno de ceder un local municipal situado en la avenida de Juan Carlos I. «Nosotros lo habíamos pedido primero y nos lo negaron. Queríamos ampliar la oferta de actividades allí pero no nos dejaron», denunció.
No escapó de su análisis crítico la cantidad de dinero que el Consistorio destinará a la rehabilitación del bajo. «No nos parece ni medio normal que se gasten 8.000 euros en acondicionar el espacio, sobre todo cuando, insisto, se trata de una asociación perteneciente al ámbito privado», señaló. La entidad en cuestión, explicó Álvaro Tuero, es la Asociación de Veteranos Paracaidístas del Principado de Asturias, también conocida por Asvepa-Astur.
Más quejas del PSOE
Las críticas de la Asociación de Vecinos Atalía de El Natahoyo se unen de esta forma a las vertidas por Begoña Fernández, concejala del PSOE, quien mostró su «sorpresa» por que «un gobierno tan austero entienda que en estos momentos es prioritario gastar ese dinero».
Antes de esta polémica decisión, el bajo en cuestión albergaba un vestuario para los trabajadores de los planes de empleo. Las obras, así se apuntó en la comisión de Urbanismo, las están realizando desde los propios planes de empleo.

 

 

Sede en El Natahoyo, socio en Escocia

José Antonio Martínez Piedra, presidente de Asvepa-Astur, no le pone fecha al traslado de la asociación a El Natahoyo, que ya estaba previsto de manera inicial para septiembre del año pasado, pero sí tiene en mente todas las charlas, muestras de material y encuentros que podrán realizar cuando abandonen su actual punto de encuentro en una sidrería.


La asociación, con miembros en toda España y uno en Escocia, tiene un grupo de siete saltadores civiles y participa con asiduidad en actividades públicas dentro y fuera de Gijón. Su actual presidente honorífico es el general de brigada Maximino Robes; además, tiene la calidad de socio honorífico el coronel Rafael González y también mantienen una gran relación con Juan Cifuentes, general jefe de la brigada paracaidista.

 

Enlace a Diario La Nueva ESPAÑA:

 

El PSOE afea a Foro que gaste en habilitar una sede para un grupo de veteranos paracaidistas

«Hay que medir a todo el mundo con el mismo rasero», advierte la oposición tras rechazar la prioridad de esa inversión

 


El Grupo municipal Socialista, por boca de Begoña Fernández, hizo ayer público su malestar por la decisión del gobierno de Foro Asturias de dedicar recursos municipales -personal de planes de empleo y materiales por valor de 8.000 euros- para habilitar un local en la avenida de Juan Carlos I en favor de la Asociación de Veteranos Paracaidistas del Principado de Asturias (Asvepa-Astur). Esta entidad, que preside José Antonio Martínez Piedra, se fundó en junio de 2011 y cuenta con 66 miembros. La petición de ayuda municipal para acceder a un local que pudieran utilizar como sede de su actividad -ahora están en una sidrería de El Llano- fue una de las peticiones que le trasladaron a la alcaldesa, Carmen Moriyón, en su encuentro del pasado abril en el Ayuntamiento. El local está en el bajo del edificio social que ocupa el solar que antes acogiera las denominadas «casas amarillas» de El Natahoyo.

 

El P.S.O.E. critica la cesion de un local para nuestra sede

El equipo de gobierno confirmó ayer en la Comisión de Urbanismo que está habilitando un local municipal en la avenida de Juan Carlos I, que antes se usaba como vestuario para los trabajadores de los planes de empleo, para cederlo a Asvepa-Astur (Asociación de Veteranos Paracaidistas del Principado de Asturias), que ubicará allí su sede. El coste de las reformas, que se están realizando desde los propios planes de empleo, es de 8.000 euros. La concejala del PSOE Begoña Fernández mostró su «sorpresa» porque «un gobierno tan austero entienda que en estos momentos es prioritario gastar ese dinero».

Felicitaciones de Navidad a la vieja usanza

Las Felicitaciones a la vieja usanza,con un toque local y de humor Como el resto de tradiciones, las felicitaciones navideñas anegan estos días los buzones (físicos o cibernéticos) con los mejores deseos y, ya de paso, algún que otro toque de cordialidad institucional (como el Centro de Seguridad Marítima, que ha incluido nueve fotos de sus instalaciones y unas bolas de Navidad o la de la Fundación José Cardín, con un cuadro de Robert Campin) o, en su mayoría, gracejo navideño.
Es por lo que ha optado, por ejemplo, la Asociación de Veteranos Paracaidistas de Asturias, que han colocado un Papá Noel lanzándose sobre la bahía de San Lorenzo en paracaídas desde el trineo.
O, ya en plan transgresor, en la revista de teatro 'La Ratonera', que imita en su postal navideña una autorización de la Dirección General de Seguridad a una corrida de toros, a modo de crítica a la política cultural del controvertido ministro Wert.
Pero en general empresas, instituciones y particulares han optado por el siempre eficaz 'Felices fiestas' con un aderezo algo distinto: es el caso de la del Opus Dei, acompañada de la Homilía de Nochebuena del Papa de 2011. O bien nuevas creaciones, como la constructora Los Campos, que ha recurrido al estudio Vagoom para enviar una felicitación animada, la microhistoria de un niño que, encaramado a lo alto de su árbol de Navidad, «echa a volar» agarrado a un globo rojo.
Por fin, está el numeroso equipo que ha tirado de lo local: la comandancia de la Guardia Civil, con la iglesia de San Pedro de fondo; la de la Policía, con la Laboral, cuyo centro de arte ha optado por la imagen de una instalación luminosa; y la de la Fundación para la Investigación con Células Madre, con la Plaza del Parchís decorada por Navidad.
Sobrio y solo con su nombre, sin cargo, Javier Fernández, el presidente del Principado, que ha optado por una tarjeta de Unicef. Y todos, del Centro Asturiano de Madrid a la galería Amaga, con un mensaje: que el 2013 supere a este 2012.

VII Festival Aéreo Ciudad de Gijón

El Festival Aéreo toma la ciudad y corta el Muro

     
El Festival Aéreo toma la ciudad y corta el Muro
El Festival Aéreo toma la ciudad y corta el Muro  

El Festival Aéreo toma hoy la ciudad y provocará que la avenida Rufo G. Rendueles quede cortada al tráfico a las 19.00 horas, siendo anuladas las paradas de autobús de la misma. A partir de las 19.30 horas Emtusa reforzará las líneas 1, 4, 10 y 20, que contarán con autobuses de apoyo que tendrán como destino paradas cercanas a San Lorenzo. Ayer ya se palpaba el ambiente y miembros de la Asociación de Veteranos Paracaidistas (en la imagen) celebraron con un vino español la fiesta. Pero no todos están de acuerdo con la cita y hoy, a las 18 horas, está programada una concentración contra el evento en los Jardines de la Reina.

 

Enlace a la Nueva España

 

http://www.lne.es/gijon/2012/07/28/festival-aereo-toma-ciudad-corta-muro/1276799.html

Presentación en el Ayuntamiento de Gijón

Vino Español 18 de Febrero de 2012

Misa de los veteranos paracaidistas

La residencia militar Coronel Gallegos, en El Coto, acogió ayer por la mañana una misa organizada por la Asociación de Veteranos Paracaidistas del Principado de Asturias, en la que estuvieron presentes el concejal de Seguridad Ciudadana, Rafael Felgueroso, y el nuevo director de la instalación castrense, el teniente coronel Jesús Pérez Bernal, para quien este fue uno de sus primeros actos oficiales al frente de la residencia.
La ceremonia tiene lugar días antes de que el próximo jueves, 23 de febrero, se celebre el 58 aniversario de la creación de la Brigada de Infantería Ligera Paracaidista 'Almogávares VI'. Precisamente en esa fecha de 1954 se efectuó el primer salto en paracaídas del Ejército de Tierra.